Reubicarán escuela por daño estructural
Pijijiapan, Chiapas, 01|05|2025– El presidente municipal Carlos Alberto Albores Lima aclaró la situación que llevó a la reubicación de la escuela primaria Ignacio Zaragoza, destacando que el principal motivo fue garantizar la seguridad de las niñas y niños que asistían al plantel.
Durante una entrevista, Albores Lima explicó que hace más de un año, a solicitud del director del plantel, personal de Protección Civil Municipal realizó una inspección del edificio. Se encontraron columnas severamente deterioradas, con varillas expuestas y concreto desmoronándose, lo cual representaba un riesgo considerable en caso de un sismo.
A raíz de estos hallazgos, se solicitó un dictamen oficial al área de Protección Civil del Gobierno del Estado, el cual concluyó que existía un «riesgo geológico alto», lo que imposibilita seguir utilizando las instalaciones actuales. Ante este escenario, se convocó a una asamblea con padres de familia, docentes y autoridades escolares para informar sobre la situación y buscar soluciones conjuntas.
Después de evaluar opciones para una posible reconstrucción, se determinó que el espacio actual de poco más de 1,150 m² no cumple con la normatividad vigente, que exige al menos 5,000 m² para una escuela. Por ello, el municipio donó «media hectárea» de terreno a un costado de las oficinas de Protección Civil, donde se construirá el nuevo plantel en dos etapas, con una inversión estimada de 7 millones de pesos en la primera fase.
Durante el proceso, la comunidad escolar fue reubicada temporalmente en las instalaciones de la escuela Lisandro Calderón, con apoyo del municipio y con el consentimiento informado de padres y docentes.
“Actuamos con total transparencia y pensando siempre en la integridad de los niños. Aunque no fue una decisión sencilla, era lo correcto”, enfatizó el presidente municipal. También agradeció la colaboración de los maestros, padres de familia y de la comunidad educativa por su disposición.
Sobre el terreno del antiguo edificio, Albores Lima aclaró que es propiedad de la Secretaría de Educación, y será esta dependencia la que decida su destino. Rechazó rumores sobre un supuesto uso comercial del espacio.
“Lo más importante es proteger la vida de los estudiantes. No se trata de grillas ni de decisiones unilaterales. Fue un acto de responsabilidad”, concluyó.
